Ejército Mexicano

Las Paredes Gritan: Tan cerca de los gringos… y del desastre

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Cienfuegos en Estados Unidos

“Cero tolerancia a la corrupción, cero tolerancia a la impunidad”, ése es el mensaje que ha enviado el gobierno de AMLO y la 4T para la población en general.

En términos teóricos, suena bien. Es uno de los rezagos más claros que tenemos en el país.

“Seguir la ruta del dinero”, es lo que ha desarrollado Santiago Nieto, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público; con bastante éxito, por cierto.

La UIF publicó hace unos meses una guía para impedir la corrupción entre los funcionarios públicos. Sin embargo, los hechos recientes rebasan los buenos propósitos y las estrategias para detener a los delincuentes.

Para terminar con la impunidad deberíamos asegurarnos de que todos los delincuentes terminen en la cárcel. Pero esto no siempre es así.

Con la detención reciente en Estados Unidos del General Salvador Cienfuegos, Exsecretario de la Defensa Nacional en época de Enrique Peña Nieto, surgen varias preguntas. ¿El gobierno mexicano estaba enterado de esta acción? Si no lo sabía: ¿Qué está haciendo Estados Unidos sobre la corrupción y la impunidad con su vecino del sur?

AMLO y Trump
Imagen: Reporte Ïndigo.

Dice la periodista Anabel Hernández: “Cuando se ve que la fiscalía de Nueva York instala un juicio en contra del general Cienfuegos (además de haberla emprendido contra El Chapo Guzmán, Genaro García Luna, Cárdenas Palomino y muchos más) no es una casualidad. Se trata de un plan que va conectado con muchos otros casos”, (Astillero Noticias, 17/X/2020).

Todo apunta hacia la construcción de un Juicio Histórico, o un “Maxi proceso”, para exhibir la degradación progresiva de la política mexicana. Que puede ser parte de las campañas políticas en Estados Unidos.

Hay muchos más casos de políticos corruptos. Los actuales detenidos no son los únicos. Esos casos, seguramente, se investigan a profundidad en el país vecino.

¿Y este juicio debilita o fortalece al gobierno de AMLO? Dependerá de lo que sepan de todas estas historias.

Es obvio que Peña Nieto y Calderón sabían quiénes trabajaban con ellos. Estaban enterados de sus acciones. Y decidieron colocarlos en esos puestos relevantes porque así les interesaba que funcionara su trabajo.

Algunos quieren ver la detención del General Cienfuegos como una advertencia a los militares. Para muchos, en México hay un proceso de militarización. Y su detención es una advertencia. Para ellos la acción de Estados Unidos quiere debilitar el fortalecimiento del sector castrense que hoy apoya a AMLO. Pero eso parece complicado.

AMLO
Imagen: El Occidental.

Es lógico que pueda haber algún militar corrupto (recordemos el caso del viejo Zar Antidrogas mexicano, el General José Gutiérrez Rebollo, que trabajaba para los cárteles), sin embargo, la operatividad de las Fuerzas Armadas es mucho mayor.

El Ejército y la Marina tienen un alto nivel de confianza y valor. Tanto para la comunidad, como para los políticos, nacionales y extranjeros.

Más bien parece haber un mensaje colateral.

Cuando ve uno “el todo” en el país, con numerosos cómplices corruptos, no es fácil identificar un golpe directo contra el Ejército, sino contra todos los funcionarios corruptos del gobierno mexicano.

El hecho de que dentro de la denuncia de Estados Unidos se mencione a este General como “El Padrino Cienfuegos”, encargado de la producción, transporte y distribución del narcotráfico, es muy grave.

Las mañaneras de AMLO se transformaron en un nuevo concepto de comunicación social; pero no dan suficiente información. En apariencia, sin que el gobierno mexicano mueva un dedo, las denuncias y aprehensiones vienen de Estados Unidos.

General José Gutiérrez Rebollo
José Gutiérrez Rebollo (1934-2013), Ex General de división del Ejército mexicano (Imagen: Infobae).

AMLO avisó en su conferencia que pedirá a Estados Unidos “conocer las complicidades del General Cienfuegos”, para que la Fiscalía General de la República (FGR) abra una investigación. Sin embargo, falta que se demuestren los cargos. Y eso tardará.

Cada vez más, los políticos mexicanos pensarán si pisan el suelo gringo.

Tiros por la paz

Nunca conocí personalmente al General Cienfuegos, pero entre 2014 y 2015, en las etapas finales del proyecto de Prevención a la Violencia, presenté una propuesta a la Secretaría de Gobernación.

Desde 2006 empezamos a trabajar en modelos de intervención en 24 estados de la República, en El Salvador, en Brasil y en Argentina.

Un querido colega, Pablo Híjar, diseñó una serie de palomas hechas con los casquillos de bala conservando arriba el percutor. Eran palomas doradas con las que se hacían collares, pulseras o servían de adorno en las oficinas. Se les llamó “Tiros por la Paz” y me dediqué a buscar cartuchos de bala para realizarlo.

Pensábamos instalar un pequeño taller de orfebrería con los jóvenes de las colonias de alta delincuencia. Enseñarles el oficio. Establecer contacto con los empresarios locales para que los compraran y, con apoyo de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, montar una exposición sobre las balas, los tiros, la violencia y la propuesta de cambio del proyecto.

Llegué a la Secretaría de la Defensa y me sorprendió el orden interno. Era como estar en otro país. Todo funcionaba. Todo estaba en orden.

Le llevé al General Cienfuegos una paloma con nuestra propuesta. Esa tarde me llamó un General desde su oficina diciendo que le había encantado la idea y que había girado instrucciones para apoyarnos.

Salvador Cienfuegos Zepeda
Imagen: IDI Media.

Seis meses después, recibí un correo de una oficina de trámites: “Las normatividades de la SEDENA impiden el uso de los cartuchos”… O algo así.

O sea, “sus normatividades” estaban muy lejos de atender a los jóvenes y la violencia.

Coahuila e Hidalgo

Las elecciones en Coahuila e Hidalgo fueron un duro golpe para AMLO y Morena.

En primer lugar: demostraron que Morena no es un partido sólido ni organizado.

En segundo lugar: apareció el nefasto retorno del PRI en la política.

Morena perdió la oportunidad histórica para cambiar radicalmente la política. Se dividió y se pulverizó antes de unificarse.

Qué lástima por el país… Nos urge un cambio.

La Cueva del Delfín

La FGR debería tener sus oficinas en Nueva York. Allá sí le hacen su chamba.

¡Vientos huracanados!, si no me detienen con Mickey Mouse nos veremos por acá la próxima semana.


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Cienfuegos, otra hebra de la madeja

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La intempestiva detención del general en retiro Salvador Cienfuegos Zepeda en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles, California, enloda hasta el cuello al Ejército mexicano, la institución más respetada y querida por el pueblo mexicano.

Se trata de un hecho sin precedente, ya que por primera vez un militar mexicano del más alto rango se ve implicado y es arrestado por las autoridades estadounidenses por delitos contra la salud.

El general que fuera el secretario de la Defensa Nacional en el gobierno del expresidente Enrique Peña Nieto, enfrenta cuatro cargos, tres por narcotráfico relacionados al trasiego de heroína, cocaína, metanfetaminas y mariguana y, además, lavado de dinero. Todos cometidos entre 2015 y 2017.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó que el acusado, imagínese, era conocido como “El padrino” y usó su cargo oficial para ayudar al cartel mexicano identificado como H-2, a cambio de sobornos.

Las reacciones a esta detención inesperada han sido muchas y variadas. El ex zar antidrogas de Estados Unidos, Barry McCaffrey, por ejemplo, opinó que fue un arresto ofensivo, provocador para el Ejército mexicano y todo indica que no se le avisó al gobierno.

Sedena, corrupcion
Imagen: Connectas.

Aquí, en México, un tuit del secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, casi confirmó que el gobierno mexicano no sabía nada del arresto.

El tuit del canciller decía: “He sido informado por el embajador Christopher Landau de los Estados Unidos que el ex secretario de la Defensa Nacional, Gral. Salvador Cienfuegos Zepeda, ha sido detenido en el Aeropuerto de Los Ángeles, California”.

Pero para cuando el canciller publicó su mensaje en su cuenta de Twitter, varios medios ya habían informado de la detención, lo que demuestra que el gobierno mexicano no sabía que el general iba a ser detenido.

Las implicaciones de este arresto son múltiples, sobre todo, porque se trata de un militar que ostentó el más alto rango de las fuerzas armadas de México. El segundo cargo más importante después del presidente de la República.     

El Ejército mexicano era la institución más confiable, respetada, competente y querida en México. Es el que auxilia a la población en caso de desastre natural, se suponía que detectaba y destruía todo tipo de estupefacientes, resguarda las instalaciones hídricas, eléctricas y estratégicas del país.

Con la detención de Cienfuegos se acaba el prestigio del Ejército mexicano, termina una era de respeto y cariño del pueblo mexicano hacia esa institución que parecía incorruptible.

Ejercito mexicano, guardia nacional
Fotografía: Defensa.

Lo más terrible es que casi todo ya está en manos de las fuerzas armadas: las aduanas, la construcción del Aeropuerto de Santa Lucía y la edificación del Tren Maya.

Hoy, aunque no debería, el Ejército cuida nuestras calles, nuestras familias, nuestras ciudades y, además, se ha extendido su influencia con la llamada Guardia Nacional cuyos integrantes son en su mayoría militares.

Así como el exsecretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna –también detenido por narcotráfico por el gobierno de Estados Unidos– arrastra a Felipe Calderón y lo hace cómplice, lo mismo sucede con Salvador Cienfuegos y quien fuera su jefe, el expresidente Enrique Peña Nieto.

¿Alguien creería ahora que Peña Nieto ignoraba los nexos de su secretario Cienfuegos con el crimen organizado?

La detención de Cienfuegos y, meses antes, la de García Luna en Estados Unidos confirma que vivíamos, ya no hay duda, en un narcoestado desde hace varios sexenios.

Todavía no sabemos qué tanto le dijo al gobierno de Estados Unidos el “Chapo Guzmán”, tampoco que le dirá García Luna, y otra madeja del hilo se empieza a desenredar con la detención e inminentes declaraciones del general Cienfuegos. Al tiempo.


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El Ejército en plena decadencia

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Por más que se intente ocultar la verdad, no es la primera vez que el Ejército mexicano cae en total desprestigio a consecuencia de la falta de dignidad de sus miembros y la corrupción.

Los soldados siempre fueron altivos, recios y de una calidad inmejorable en cuanto a su lealtad y valores patrióticos. Ellos alentaron, consumaron e institucionalizaron la Revolución mexicana. Civiles se integraron con gallardía al sector militar para defender los ideales de la nación; se ubican, entre otros, a: Emiliano Zapata; Francisco Villa; Álvaro Obregón; Plutarco Elías Calles; Pascual Orozco; Lázaro Cárdenas, sin olvidar a Francisco J. Múgica, a Venustiano Carranza y Felipe Ángeles.

El Ejército Nacional se volvió vigilante estricto de los principios de la Revolución; a partir de que se inició el gobierno de los civiles, los militares olvidaron mantenerse guardianes de aspectos esenciales de nuestra lucha armada; se conformaron con recibir dádivas y sin duda la podredumbre los contaminó. Para mantenerlos tranquilos, los gobiernos civiles los llenaron de canonjías y de una libertad que llegó a convertirse en libertinaje. Los titulares de la Secretaría de la Defensa Nacional, no le rendían cuentas a nadie; su “lealtad” a los gobiernos civiles la “vendieron”. El dinero mal habido se convirtió en medidas de inmoralidad sin recato, negocios sucios, donde la soberbia y ambición, los acercó al narcotráfico.

Fue lamentable el triste accionar de la milicia en 1968, se les utilizó para actos de genocidio y carentes de sobriedad aceptaron el vergonzoso papel, a partir de entonces inicio su debacle. Se volvieron protagónicos de la “Guerra Sucia” en los años 70, donde incendiaron pueblos enteros.

Ejército Mexicano
Fotografía: Ejército Mexicano.

Hermenegildo Cuenca Díaz, secretario de la Defensa Nacional durante el mandato de Luis Echeverría Álvarez, fue el instrumento para asesinar a mansalva a civiles, incluyeron mujeres, niños y ancianos, con el pretexto de luchar contra guerrilleros. Gobernantes obtusos como Figueroa en Guerrero, ordenaba, desde aeronaves, lanzar vivos al mar no sólo a luchadores sociales, también a sus familias.

El pueblo repudiaba a los llamados “guachos”, los cuales mataban, robaban y violaban, creando un ambiente de perversidad e impunidad; insistimos, la deshonra para el organismo que debe defender la soberanía, no tiene paralelo.

El maligno papel de la tropa se incrementó cuando después de la “Guerra Sucia” se les utilizó para realizar labores policíacas, sin estar preparados; eso les permitió seguir recibiendo beneficios y absoluta libertad para un sinnúmero de tropelías.

El país de pronto se militarizó, los controles se establecieron en toda la región nacional, incluyendo aeropuertos, y no se diga ciudades enteras, estuvieron y están bajo el mando de quienes eliminan civiles ante la más mínima sospecha o desobediencia.

El militarismo controla el narcotráfico del territorio y es indudable que a la fecha mantiene esa condición tan deplorable; muchos de ellos no sólo protegen a los cárteles de la droga, sino que son ellos, los altos dignatarios, los que manejan la siembra y comercialización. Sin recato alguno les dejan el control de los estupefacientes a los mandatarios, a cambio, desde luego, de importantes montos, lo cual ha permitido hacer con el Ejército el gran negocio de las drogas.

general Cienfuegos Zepeda
Ilustración: Hecho Digital.

No se trata sólo de la detención del general Cienfuegos; muchos de sus antecesores están inmersos en la misma conducta del narcotráfico y el homicidio, donde obligadamente se encuentra el renglón de los famosos estudiantes de Ayotzinapa. En este sentido, son los únicos que pueden desaparecer a 43 jóvenes, que su único pecado era recabar dinero para sustentar sus gastos como internos de la Escuela Normal de Ayotzinapa, por ese hecho fueron ultimados, por quienes seguirán irremediablemente su perversa carrera antipatriótica.

Por más que se quiera responsabilizar exclusivamente el comportamiento criminal del general Salvador Cienfuegos Zepeda, él nunca actuó solo, lo hizo con los altos mandos del Ejército, con los jefes de zonas militares y ante ello, hacer una limpieza, no será tarea fácil, ya que son ellos los que cuentan con las armas y quienes mantienen el poder real en México.

Los gobiernos civiles tendrán que actuar con mucha prudencia para intentar una asepsia que reintegre al cuerpo armado de nuestro país por el sendero de la decencia y, aún más, por recuperar los valores patrios que deben ser la base de sustentación de quienes, en alguna época formaron el glorioso y heroico Ejército mexicano.


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Los 43, los militares y las Escuelas Normales

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Es una desgracia para México que después de seis años, se desconozca cuál es el paradero y los responsables de la desaparición de 43 normalistas en la ciudad de Iguala, Guerrero; sus padres, familiares y compañeros, siguen reclamando una investigación seria y profesional, con resultados confiables sobre las causas de esta ignominiosa y brutal acción criminal, cuyos autores no han sido identificados y menos aún sus motivaciones.

Lamentablemente esta tragedia no es un hecho aislado, toda vez que, sistemáticamente, se registran actos genocidas similares en todo el país, en los que las víctimas son masacradas brutalmente y después desaparecidas. Circunstancialmente el caso Ayotzinapa salió a la luz pública y se dio cuenta de éste en todo el mundo, por lo que se convirtió en un caso emblemático que no ha podido olvidarse.

Mentira tras mentira, simulaciones, expedientes manipulados y un sinnúmero de montajes fueron parte de la estrategia para tatar de inculpar a los grupos delictivos de lo que indudablemente, y en esto hemos sido reiterativos, se trata de un crimen de Estado.

43 normalistas, corazones, jussticia
Imagen: La Izquierda Diario.

Desaparecer a 43 estudiantes no es fácil, se pretendió responsabilizar a una de las tantas bandas criminales que operan en Guerrero; de manera irresponsable y desvergonzada se informó que habían sido incinerados y sus cenizas tiradas en un río cercano a una población llamada Cocula. Todo un hecho más que falso, con una importante dosis de desfachatez por parte de quienes se encargaron de manipular las investigaciones iniciales.

Han transcurrido ya dos años de un nuevo gobierno, mismo que desde el principio se comprometió a reabrir las investigaciones e ir hasta las últimas consecuencias para dar con los culpables, pero hasta ahora no hay resultados concluyentes. La incertidumbre vuelve a surgir a partir de nuevos indicios que apuntan a que, detrás de la represión y la desaparición de los jóvenes, están involucrados integrantes de las fuerzas castrenses, a lo que este fin de semana, fue el propio presidente de la República quien confirmó que ya se obtuvieron y en breve se ejecutarán órdenes de aprehensión en contra de militares.

Hay que recordar que el Ejército es la Institución responsable de garantizar la soberanía de la nación y la supervivencia del Estado mexicano, pero a lo largo de la historia, ha cometido infinidad de abusos y excesos en el uso de la fuerza, lo que le ha valido el rechazo y el desprestigio social; el caso más indignante fue el ocurrido en 1968, cuando de manera perversa salieron a las calles a reprimir y a masacrar a los estudiantes.

Desafortunadamente las fuerzas armadas siguen siendo utilizadas también para combatir al crimen organizado, cuando han demostrado que no están capacitadas para ello y, en consecuencia, sus acciones dejan serias dudas sobre la forma en que ejecutan los operativos e imparten justicia; no en pocas ocasiones han asesinado a civiles, porque en su lógica y disciplina, obedecen a ciegas y no hay margen para anteponer el diálogo y en esa disyuntiva hoy debemos lamentar crímenes en que se han visto involucrados. También tenemos, para desgracia, la conducta que asumieron durante la patética Guerra Fría, en donde a mansalva arrasaron pueblos enteros y cometieron un sinfín de perversidades.

Ejército, militares, caso Ayotzinapa
Imagen: Hilo Directo.

El Ejército es un organismo representativo que no debería realizar tareas ni asumir responsabilidades para las que no están preparados; es por ello que a los gobiernos se les ha hecho fácil utilizar a los mandos marciales y a la tropa para enfrentar, sobre todo, a los grandes cárteles del país.

En el caso de los normalistas, una de las tesis por las que se considera habrían sido “levantados” y desaparecidos con cierta facilidad, es que los hechos se dieron con la complacencia o incluso con la participación militar, pero tal línea de investigación no ha sido revisada a profundidad por todo lo que ello implicaría.

En el caso Iguala no se puede descartar ninguna hipótesis y ahora que ya están puestas sobre la mesa las primeras órdenes de aprehensión contra la milicia, es necesario ir a fondo si lo que se busca es llegar a la verdad. Llegó la hora de demostrar que en la impartición de la justicia ya no hay privilegios, ni intocables, porque de lo contrario seguiremos inmersos en el mundo de la impunidad, en donde lo cotidiano es la simulación y la mentira.

43 normalistas, Ayotzinapa
Imagen: BBC.

Es imprescindible que, junto con el compromiso de conocer a los verdaderos autores del ataque contra los 43 estudiantes normalistas, se considere que este sector merece más apoyos y mejor protección. Desde siempre las Escuelas Normales Rurales han sido maltratadas y abandonadas.

No olvidemos que la razón por la que los estudiantes fueron a la ciudad de Iguala, hace seis años, fue en busca de apoyos para su supervivencia, ya que el Estado les negaba todo tipo de ayuda; aunque esta situación aún prevalece en menor grado, es fundamental que el modelo normalista se vuelva a convertir en el pilar y la base que dé sustento a la enseñanza pública en nuestro país.

Bajo esta premisa, los estudiantes de Escuelas Normales Públicas, tanto urbanas como rurales, al egresar deben tener garantizada una plaza, ya que la función del docente debe considerarse como una profesión de Estado, y es por ello que históricamente todos los egresados al terminar sus estudios eran merecedores de una, algo que ahora se les ha negado.

Al margen de que se conozca la verdad sobre los normalistas de Ayotzinapa, es momento de enaltecer el trabajo de las Escuelas Normales, para que alcancen la respetabilidad social que antaño tuvieron; ésta sería la mejor forma de honrar la memoria de esos 43 jóvenes, cuyo único deseo era la superación profesional en una de las carreras más nobles y dignificantes, como lo es la magisterial.

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Gonzalo N. Santos: vergüenza y deshonra para el Ejército Nacional y para México

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Mucho agradezco a Don José Antonio Aspiros Villagómez y a Don Carlos Ravelo la atinada corrección que hicieron a mi escrito en donde erróneamente aparece el nombre “González N. Santos” en lugar de Gonzalo N. Santos, mismo que fue debido a la autocorrección que realizó la computadora. El nombre correcto y completo de ese hombre era Gonzalo Natividad Santos Rivera.

Independientemente de la corrección que mucho agradezco, debo señalar que el número de comentarios que he recibido por la referencia que hice acerca de este individuo, ha sido enorme, y siempre hablando de su conducta delincuencial y lo nocivo que fue para México, pues sus acciones lo convirtieron en un auténtico estereotipo de lo que ha sido la corrupción de la política y la administración pública mexicana durante más de 90 años. La foto que presento a continuación muestra su enorme frivolidad y la poca seriedad del individuo que fue una vergüenza para la política y la milicia mexicana, pues aparece como un remedo de militar usando la gorra oficial como un “pachuco con mucho estilo”, como muchos de los característicos seguidores de Álvaro Obregón y Calles.

gonzalo n santos
Gonzalo Natividad Santos Rivera, ex político y militar mexicano

Incluyo a continuación algunos comentarios sobre su nefasta participación en la política mexicana. Al igual que Abelardo L. Rodríguez, fue otro de los consentidos de Obregón y Calles, considerado como el primer presidente mafioso por un reportaje de History Channel, pues se dice que en su rancho “El Gargaleote”, dedicado a la ganadería, también cultivaba mariguana y amapola.

Sin embargo, el régimen priista, para aprovechar sus conocimientos de ganadería y fortalecer a las instituciones corruptas que creó y tanto cacareó Calles, lo nombró Subsecretario de Pesca y, para que conocieran las finezas y exquisitos modales de los “políticos mexicanos” en el exterior, Santos también fue nombrado Embajador de México ante el reino de Bélgica.

De Gonzalo Santos se puede decir cualquier cosa, empezando porque fue un líder corrupto, asesino y sanguinario que en sus memorias, con enorme y sorprendente cinismo, hizo un recuento de algunas de sus raterías y hasta de algunos de los asesinatos que cometió, sosteniéndose como cacique del Estado de San Luis Potosí gracias al apoyo que todos los presidentes de México hasta 1978, año en que el gobierno Federal con López Portillo a la cabeza, decidió acabar con sus privilegios y le confiscó su latifundio, dos meses después de lo cual falleció.

A Santos le cabe el nada agradable honor de ser reconocido como un paradigma de la corrupción en la política mexicana.

En 1927 Santos encabezó a la fracción parlamentaria que promovió la modificación a la Constitución para permitir la reelección de Álvaro Obregón en 1928, señalando que iba a darle un sacudida a la Constitución y, muy probablemente como agente de Estados Unidos, ya que después de las enormes concesiones que Obregón realizó a través de los Tratados de Bucareli, mucho convenía a Estados Unidos tener otra vez a un hombre maleable y dispuesto a seguir traicionando a su país como lo hizo Álvaro Obregón cuando era presidente de México.

Durante su gestión como presidente de la República entre 1920-1924, Obregón se ganó la reputación de egocéntrico, megalómano, prepotente, abusivo, cínico, ambicioso, corrupto, perverso, traicionero y asesino.

Gonzalo N Santos
Gonzalo N. Santos rindiendo protesta como Secretario General del Partido Nacional Revolucionario (Fotografía: Colección Archivo Casasola-Fototeca Nacional).

Para julio de 1927, la actitud frívola y aires de grandeza de Obregón se habían convertido en una actitud demencial acelerada por la avanzada sífilis que padecía. (Informe de M. Lagarde, Ministro de la Embajada de Francia, al Quai d’Orsay, Ministerio de Asuntos Internacionales de Francia, el 1º de Julio de 1927).

Afortunadamente, Obregón no llegó por segunda ocasión al poder a pesar de los esfuerzos de Santos, de Calles y de la corrupta y conservadora reacción mexicana que los rodeaba, pero la escuela que creo junto con Plutarco Elías Calles obliga a decir que estos tipos son una vergüenza para el Ejército Nacional y para México; y que casi seguramente, por esa pérfida relación con el gobierno norteamericano, Santos pudo mantener su latifundio intocable y fuera de la ley durante más de 50 años. Su idea sobre la política, la ética y la honradez se basaba en los “ierros” que presumía que aplicaba a sus enemigos (encierro, destierro y entierro), y se reflejaba con precisión en muchas de sus frases “célebres” en las que incluía sus “principios y valores”totalmente distorsionados pero acordes a las ideas y acciones características de Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles, Joaquín Amaro, etcétera:

La moral es un árbol que da moras o sirve para una chingada.
No me gustan los bandidos porque para bandidos, basta conmigo y mi gente.
Indio, gachupín o gringo, al que se me atraviese, lo chingo.

Gonzalo Santos era verdaderamente un hombre despreciable en todos los sentidos y a continuación narro una anécdota de, afortunadamente, mi único encuentro con ese individuo.

En el año de 1973 yo estaba becado en París por CONACYT y por la Agencia de Cooperación Técnica, Industrial y Económica del Gobierno Francés (ACTIM), y mi padre me envió un paquete con un amigo que se hospedaría en el Hilton Torre Eiffel el día 13 de julio, mismo día en que pasé a recogerlo.

Al llegar al mostrador de la recepción había una chica guapísima atendiendo a un viejo que al final me di cuenta de que la estaba tratando de ligar invitándola a cenar y, como el individuo insistía en sus pretensiones, la chica le dijo “usted está muy viejo para mí” y, cortando abruptamente su incómodo intercambio de palabras, se dirigió a mí preguntándome qué deseaba.

Gonzalo N Santos
(Fotografía: Colección Archivo Casasola-Fototeca Nacional).

Cuando ella se retiró para hacer la llamada al amigo de mi padre, me llamó mucho la atención la facha del viejo, pues iba vestido con traje, botas vaqueras, camisa y corbata todo en color blanco, y tras cavilar un momento, me di cuenta de que era Gonzalo N. Santos y se lo pregunté, a lo que respondió, “sí, ¿tú quién eres?”. Mi respuesta fue “Yo soy Arnulfo R. Gómez”, y Santos replicó “¿Qué eres del General?” […]

En ese momento interrumpió la chica señalando que en un momento bajaría el Sr. Albert, amigo de mi padre.

 […] Le respondí “soy su nieto”, respuesta que lo desconcertó momentáneamente, a lo que yo aproveché para decirle “viejo ridículo” y, aunque quiso decirme algo, me retiré sin hacerle caso, para esperar al amigo de mi padre en un sillón de la recepción. 

La realidad es que Santos daba pena con su aspecto de payaso y el ridículo que hacía tratando de ligar a su edad a una veinteañera, sin embargo, lo peor fue que, como ente verdaderamente nefasto, lo identificaban como mexicano.

Posteriormente, un muy apreciado amigo mío me comentó esta situación de una manera muy realista señalando que, un ex-todo activo ancestral de la política mexicana le dijo que, el secreto para andar con chavas guapas en la tercera edad era “darles más dólares que asco”… sin duda, una realidad que encarnaba perfectamente Gonzalo N. Santos.

diputados mexicanos
Gonzalo N. Santos, acompañado de hombres, durante una reunión en un salón (Fotografía: Colección Archivo Casasola-Fototeca Nacional).

Aprovecho la ocasión para comentar que mi estancia en París, en el año de 1973, fue como becario de CONACYT y el ACTIM, y que fue en ese año que inicié el estudio del mercado del aguacate en Europa, por lo que posteriormente, en 1984, siendo Cónsul en Rotterdam y Consejero Comercial de México para el BENELUX y Países Escandinavos, creé el Proyecto de Promoción y Exportación de Aguacate a Europa, mismo que permitió iniciar la exportación continua y sistemática de aguacate a Europa de forma tan exitosa que actualmente, el aguacate, es el principal producto agrícola de exportación mexicana y, nuestro país, el principal productor y exportador de este producto a nivel mundial.

En 1987, sin todavía haber iniciado la implementación del proyecto de exportación de aguacate, las ventas mexicanas al exterior totalizaron 1,675 toneladas; en 1988, primer año de implementación del proyecto de aguacate, la exportación fue de 13,100 toneladas, es decir, un incremento de 682% en sólo un año.

En el año 2016, la exportación total de aguacate ascendió a 1 millón 22,210 toneladas, es decir, 2,314 millones USD, lo que convirtió al aguacate en el primer producto agrícola de exportación mexicana al desbancar al tomate (1,905 millones USD), y se ubicó como el 30º producto más importante de la exportación total de México.

Para el año 2019, el aguacate se consolidó como el principal producto agrícola de exportación mexicana con un valor total de 3,104 millones USD (1,280,930 toneladas), y ascendió al 22º lugar en la exportación total de México, consolidando a nuestro país como el principal productor y exportador mundial de aguacate.


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Confianza en las Fuerzas Armadas

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En el debate sobre la presencia de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública, es importante no olvidar que este cambio de estrategia en el gobierno federal reside también en un elemento indispensable para disminuir la violencia: la confianza que la sociedad tenga en los cuerpos de seguridad.

Entramos en el segundo año de esta administración, uno marcado por la pandemia más severa en fechas recientes, y el tiempo se agota para abatir el principal problema que teníamos los mexicanos hasta antes del coronavirus, la inseguridad, la cual no se detuvo de la misma forma en que el resto de las actividades normales en el país lo hicieron.

Bajo esa realidad, el gobierno de la república continúa en la misma ruta con dos objetivos que parecen primordiales: utilizar la respetabilidad de las Fuerzas Armadas para obtener el respaldo social muy necesario para aumentar las denuncias, la información de inteligencia y el rechazo ciudadano a la criminalidad, y la eficacia de su operación a partir de la figura del mando militar y su estricta disciplina.

Si, como se nos ha informado, el Ejército y la Marina pueden remodelar y equipar un hospital en una semana, entonces pueden con múltiples tareas, incluida la seguridad de los mexicanos, una labor que habían desempeñado de todos modos desde hace al menos dos sexenios sin un sustento legal claro o una fecha final que ya se estableció en principio para el final del actual gobierno.

apoyo a las fuerzas armadas
Fotografía: El recorte.

Sin embargo, al igual que cualquier otra institución, las Fuerzas Armadas pueden sufrir un desgaste acelerado si los resultados en seguridad pública no son los esperados y ese es un riesgo enorme, además de que relegan a los debilitados cuerpos policiacos locales y federales, muchos infiltrados por el crimen, evitando que puedan consolidarse como un cuerpo necesario, responsable de la paz y la tranquilidad.

En ese contexto, la Guardia Nacional puede surgir como el término medio de una estrategia que funcione y, por un lado, reflejar los valores de las Fuerzas Armadas, al mismo tiempo que genera una identidad propia para preparar a las y los nuevos policías que México requiere.

Pero hablamos de una situación de emergencia, que por su naturaleza va contra reloj y exige logros inmediatos, una presión que es fácil convertir en argumento político y no necesariamente en sistemas, buenas prácticas y casos de éxito técnico.

Un elemento podría inclinar la balanza y ayudar a que esta dirección que han tomado las autoridades obtenga dividendos, sin embargo, es uno que muchas administraciones han obviado o no le dieron importancia frente a lo monumental del reto: la confianza de la ciudadanía en sus fuerzas de seguridad.

confianza en las fuerzas armadas
Fotografía: Seguridad y defensa.

Si los ciudadanos acompañamos a la Guardia Nacional, la hacemos nuestra, a la par que a nuestras Fuerzas Armadas, entonces la base social del crimen se debilitará rápidamente, lo que dificultará mucho su operación, basada en la impunidad y en las complicidades. De lo contrario, seguiremos fomentando los enfrentamientos entre éstas y los delincuentes por el control de las calles y de los territorios en los que cometen sus crímenes.

Generar esta confianza significa corresponsabilidad, es decir, que cada actor social haga lo que le toca. La Guardia Nacional y los cuerpos de seguridad que sí cuentan con cierta confiabilidad tendrán que convencer a la sociedad mexicana de que merecen ese respaldo, mientras que nosotros los ciudadanos cumplimos con nuestras obligaciones de denunciar, rechazar la criminalidad y desarmarnos en todo el territorio nacional.

No obstante, es fundamental que los mexicanos contemos con vías seguras y confidenciales para denunciar cualquier evento que perjudique nuestro buen y bien vivir, sin ellas, el miedo y el desinterés de cooperar con unas autoridades de seguridad poco confiables hoy, hará muy lento el combate a la delincuencia organizada, que es toda.

El problema no será el decreto, que ya conocíamos y fue aprobado por mayoría legislativa desde el año pasado, ni la duración de este encargo para la Fuerzas Armadas, que por otro lado da certidumbre a un limbo en el que habían desempeñado tareas de seguridad pública, sin la ausencia de confianza para colaborar y coordinarnos con quienes deben garantizarnos tranquilidad. La apuesta es por la confianza, sustentada en el prestigio de nuestras Fuerzas Armadas para detener la violencia y eso sólo se logra con el acompañamiento de la sociedad en su conjunto.


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Ya sé que ‘si’ aplauden

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AMLO conmemora el Día del Ejército Mexicano con soldados en el Zócalo

El presidente Andrés Manuel López Obrador conmemoró el Día del Ejército Mexicano con la plancha del Zócalo capitalino llena de soldados.

Alrededor de las 11:00 horas del miércoles 19 de febrero dio inició la ceremonia conmemorativa por el Día del Ejército Mexicano, encabezada por el primer mandatario en la Plaza de la Constitución de la Ciudad de México.

Con el saludo al lábaro patrio, el mandatario federal dio inicio al acto de conmemoración en la capital del país; luego, los elementos del Ejército saludaron al presidente y comandante de las Fuerzas Armadas.

Al evento asistieron los miembros del gabinete legal y ampliado; Laura Angélica Rojas Hernández, presidenta de la Cámara de Diputados; Monica Fernández Balboa, presidenta del Senado, así como Beatriz Gutiérrez Muller, esposa del presidente.

La poesía “Sentimientos de un Soldado”, fue interpretada por dos miembros del Ejército, mientas que la Compañía de Danza Tradicional presentó el ensamble “Con aires oaxaqueños“, donde interpretaron “El Baile de la Piña”.